Sombrero Panamá en el MoMa

La gran repercusión que tuvo esta muestra sobre la moda moderna en el MoMA, fue para Domingo Carranza un revulsivo para Domingo Carranza quien ya tenia un proyecto para vender directamente sus sombreros Panamá.
The Museum of Modern Art. New York.

Hasta hace un par de años, no tenía idea alguna del significado este nombre, menos aún que relevancia podía tener en mi vida. Un museo y sus responsables quisieron uno de mis sombreros para ser expuesto en una muestra sobre moda ITEMS: IS FASHION MODERN? 

Incluso a día de hoy y dentro de mi cotidianidad puedo decir que nada ha cambiado. Excepto porque de cuando en vez, aparece por la puerta de mi casa algún gringo loco con ojos de sorpresa, preguntando sí yo soy la misma persona que expuso un sombrero en el MoMA. Pregunta que es respondida a coro por mi familia, vecinos, amigos, incluso yo respondo orgulloso YES. 

Es algo triste que en nuestro propio país no valoremos el significado de que un símbolo del nivel del sombrero fino de paja toquilla, haya sido expuesto en un museo de tal estatus. Algunas de estas piezas están o han estado en las vitrinas del Instituto Smithsoniano, las pasarelas de la fashion week de Milano, la colección privada del Buckingham Palace, en los armarios de la Casa Blanca, en los palacios de ricos emires del golfo pérsico, en el Palacio de la Zarzuela, en el tocador de Madonna, Pavarotti, Brad Pitt, Fernando Alonso y el Rey de Jordania entre otros.


Pues esa falta de importancia que para nosotros los productores tiene, es inversamente proporcional al gran interés que genera entre comerciantes e intermediarios, los cuales se ocupan de poner estas piezas al alcance de quienes las valoran y mejor las pagan. Incluso desconociendo que el famoso sombrero de Panamá, es en realidad un sombrero Ecuatoriano, producido en la humilde comuna de Pile.

Después de mucho pensar, creo que esto es lo mejor que me ha dejado la experiencia de exponer mis sombreros en el MoMA: hacer un gran esfuerzo y asumir las costosas inversiones necesarias para vender directamente el fruto del trabajo de mi familia, mi comunidad y el mio propio. Así procurar que un tanto de toda la riqueza generada en el exterior, alrededor del sombrero fino  se reinvierta en esta zona olvidada y en estas buenas gentes que día a día trabajan en aquello que ha sido su única realidad.

Todo empezó una mañana, cuando mi hijo Javier Carranza recibió un mail solicitándonos ponernos en contacto con la curadora italiana de una exposición, en el museo ¨the MoMA¨, el cual ninguno de nosotros supo identificar, pero estaba en New York.


Domingo Carranza maestro artesano fabricante de sombreros Panamá.
Domingo Carranza junto a Hugo con unos de sus sombreros en el MoMA

Esa misma tarde viajamos a la ciudad, desde donde llamamos a la persona en cuestión. Gracias a su asistente, una colombiana muy atenta quien sirvió de traductora, recibimos el encargo claro, escueto y perentorio. Querían un sombrero de altísima calidad, hecho enteramente por mí y debía ser entregado en una fecha precisa de mediados del 2017, vía aérea en una dirección en dicha ciudad. Se acordaron los por menores y me puse inmediatamente en la labor de confeccionar el deseado sombrero para puntualmente ir entregando fotografías semanales dando cuenta del avance del trabajo. A lo largo de los meses el sombrero fue tomando forma sin ningún inconveniente, tanto así, que estábamos muy anticipados a los plazos de entrega acordados. Llegado el momento del envío, tomé una mala decisión sobre la empresa que haría el transporte. El sombrero tardó más de lo indicado en la guía y el embalaje estaba gravemente deteriorado. Automáticamente se dispararon todas las alarmas en el MoMA y me escribieron múltiples documentos los cuales no lograba entender, afortunadamente en ese momento pude recurrir a la ayuda de mi gran amigo Hugo, quien asumió el control de las comunicaciones con el museo, la curadora  en New York y la empresa de correos del Ecuador. Yo decidí hacer lo único y lo mejor que sé hacer, o sea  tejer como un loco, día y noche, mientras ellos acordaban lo que se haría. Afortunadamente mis ojos, mis manos y mi capacidad de concentración respondieron para culminar esta tarea titánica. Logré terminar un nuevo sombrero dentro del plazo y fue entregado en el museo. Pasados unos días recibimos la invitación para presentarnos en la gala inaugural de la exposición. Ahí viene otro gran problema pues yo no tenía visado, ni recursos para costear los vuelos, la estadía y la estancia en New York.


Providencialmente, gracias a trabajos anteriores vendidos a personas relevantes de nuestra sociedad, tuve la gran suerte de recibir ayuda logística, económica y moral de parte de la primera dama del Ecuador la señora Rocío González Navas, esposa de nuestro presidente Lenín Moreno, el Embajador de la República de Francia en el Ecuador señor Jean-Baptiste Chauvin, el Embajador de los E.E.U.U. de América en el Ecuador el señor Todd C. Chapman y de todos los miembros de sus equipos que abogaron por mi causa, para conseguir tan preciada ayuda. Aprovecho una vez más para dar Gracias Eternas. 

Finalmente conseguí a tiempo los pasajes y el visado, además de la compañía de Hugo, quien actuó como traductor e intérprete durante mi viaje a New York para asistir a la gala. Este viaje es una de las experiencias más importantes que he tenido el placer de vivir. Para todos aquellos quienes conocen mi humilde casa y lo feliz que vivo en ella junto con mi familia, les sonará familiar mi máximo asombro desde el mismísimo aterrizaje en el aeropuerto JFK, el alojamiento que nos habían gestionado en Manhattan, sobre la quinta avenida, el MoMA, la gala y el reconocimiento de muchas personas que durante la exposición me saludaron y se interesaron por mi trabajo. Fue para mí algo increíble ser testigo de como mi arte era algo conocido en el exterior. Pensar en que hay personas que saben, incluso mejor que yo a quién se le han vendido y dónde se encuentran algunos de mis sombreros. 

Este viaje y todas estas experiencias me llevaron a tomar la decisión de gestionar directamente este website que me permite acercarme a los clientes que desean conocer mis sombreros. Considero que es la mejor enseñanza de este gran momento en mi carrera profesional. Por tanto los invito a conocer un poco más sobre mi arte y en general sobre los sombreros de paja toquilla.

Medios internacionales se hicieron eco de esta muestra de la moda en un museo referente como el MoMA. El sombrero Panamá entraba por la puerta grande a la catedral del arte moderno.
ITEMS: IS FASHION MODERN? New York 2017 - 2018